Sabemos que suena a frase hecha, pero los momentos de crisis, como el que estamos pasando, son también, momentos de oportunidades.

Nuestra experiencia desde el año 2017, cuando emprendimos esta aventura llamada Heres Social, nos dice que situaciones como las que estamos pasando ahora, son «momentos de la verdad», momentos en los que la creatividad, la imaginación, y la innovación, nos pueden brindar la oportunidad de crear nuevos proyectos adaptados a las necesidades del momento, y tal vez, proyectos con los que dar una nueva forma al futuro de todas nosotras.

Emprendimiento social, y ¿eso que es?

Creo que todas sabemos lo que es emprender, en palabras de nuestra amiga la «wikipedia» se define como:

El emprendimiento es el proceso mediante el cual un individuo o un equipo identifica una oportunidad de negocio, y adquiere y despliega los recursos necesarios para su explotación.

Wikipedia

Bien, ahora queda añadir el concepto «social» a esto, así pues entendemos que el «emprendimiento social» es:

El emprendimiento social es un proceso mediante el cual un individuo o grupo de personas afines, identifican una necesidad social, la analizan y despliegan los recursos necesarios para darle una solución en la que no sólo se genere una viabilidad económica, sino también social, generando impacto positivo en todas las partes interesadas, incluyendo el respeto por el medio ambiente.

Fuente propia, Heres Social.

En resumen, es encontrar soluciones a problemas ó necesidades de la sociedad haciendo que éstas tengan viabilidad, presente y futura, teniendo en cuenta a todas las partes interesadas, generando valor más allá del económico individual y bajo un pensamiento de bien común, en el cual los beneficios generados por la solución impliquen un bien para todas y para el medio ambiente en el que vivimos.

Emprender con valores

Nuestra experiencia en el diseño y realización de Programas de Emprendimiento Social nos ha enseñado que SI es posible este tipo de emprendimiento, y que sus resultados a largo plazo son mas beneficiosos que otros modelos de emprendimiento clásicos en que mayoritariamente se prioriza la generación de riqueza económica del individuo o grupo de personas que lo lideran.

En nuestro caso, los programas que realizamos han tenido que aprender la clásica metodología Lean Startup para adaptarla a valores sociales en la gestión de los proyectos emprendedores.

Se ha tenido que generar una metodología «Social Lean Startup» en la que cada elemento de la metodología y materiales de trabajo se han adaptado a valores de la economía social como:

  • Intercooperación: en el emprendimiento social priorizamos la cooperación por encima de la competición. Está demostrado que cuando una emprendedora inicia su proyecto necesita de aliadas para ser mas fuerte y generar soluciones de impacto. Esta intercooperación con otras emprendedoras se puede articular mediante metodologías que la ayudan a contactar y cooperar de manera más eficiente.
  • Financiación alternativa: podemos considerar que no es exáctamente un valor, es más un enfoque con el que buscar modos de financiación de tu proyecto más flexibles e innovadores que los clásicos (préstamos, créditos, etc…). No siempre son posibles, pero existen muchos métodos como el crowdfunding, crowdlending, equity crowdfunding, subvenciones, etc… Dependiendo del tipo de proyecto, muchas de ellas son una buena opción.
  • Cooperativismo: como muchas sabréis, cuando solicitáis información sobre «qué forma fiscal adapta mi proyecto», la respuesta suele ser SL, SA, etc… pero existen modelos como el de la cooperativas, con un sistema de gobernanza y gestión mucho mas democrático y transparente que son una buena opción para generar emprendimiento social. Dependiendo de si eres una persona sola o más de una, la opción de creación de una cooperativa o asociación puede ser interesante y mucho más social.
  • Solidaridad: en el emprendimiento social siempre se mira mucho mas allá del beneficio económico, se intenta generar beneficios también para otras entidades que no pueden generar beneficios económicos por si mismas pero necesitan de nuestro soporte solidario. Es por eso, que muchos proyectos de emprendimiento social intentan ser solidarias con otras entidades, brindando su apoyo de múltiples maneras: económicamente, prestando servicios, etc…
  • Desarrollo local: es ésta también una característica clave, muy ligada a la primera, la intercooperación, ya que intenta que su actividad tenga una repercusión positiva también en su círculo social local. Por ejemplo, priorizando proveedores de productos y servicios lo más próximos posibles, dando soluciones a problemas locales, tejiendo alianzas locales…
  • Las personas en el centro: el emprendimiento social, a diferencia de otros tipos de emprendimiento, pone a las personas en el centro de todo. Las personas del propio proyecto, las personas de su círculo de proveedores, las personas «clientes» de sus productos o servicios,… deben salvaguardarse para cuidarlas. Es aquí cuando modelos de gestión como las cooperativas demuestran su fortaleza, ya que la comunidad cuida de la comunidad, y no es habitual ver, por ejemplo, priorizar la generación de beneficios económicos sobre la reducción de costes directos ligados a las personas de la cooperativa, se autoregulan para generar riqueza comunitaria.

Existen muchos mas valores que se trabajan en el emprendimiento social, pero básicamente todos tienen relación con el cuidado de la comunidad: personas y medio ambiente.

Es el momento del emprendimiento social

La pandemia nos ha enseñado muchas cosas, entre otras, que nos necesitamos las unas a las otras. El individuo sólo no puede luchar con la misma fuerza que cuando lo hacemos de manera comunitaria, sólo hay que ver, por ejemplo, cómo hemos colaborado juntas para reducir el impacto de la COVID19. El cambio climático, innegable, nos ha mostrado ya desde hace años que no hay «planeta B», que debemos actuar ya para seguir nuestro progreso, pero respetando y cuidando de nuestro planeta. Es necesario un emprendimiento que de soluciones a los problemas y necesidades de verdad, no únicamente a la generación de riqueza económica individual.

Es el momento de parar, mirar, observar, analizar y desarrollar de manera colectiva soluciones a las necesidades que tenemos ante nosotras, es el momento del emprendimiento social.

Si tú, o la organización en la que te desarrollas creéis que necesitáis un programa de Emprendimiento social, o de Intraemprendimiento Social, no dudes en contactar con nosotras a nuestro correo info@heressocial.eu , estaremos encantadas de poder contribuir a desarrollar ideas de impacto social.